Rejuvenecimiento genital para hombres y mujeres

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La cirugía estética de genitales externos, tanto masculinos como femeninos, es cada vez más demandada. Las intervenciones para mejorar la estética de los genitales son cada vez más solicitadas tanto por hombres como por mujeres. Habitualmente son operaciones sencillas, rápidas y cuyo principal beneficio es el bienestar psicológico de las personas que se someten a ellas. Pero como no están exentas de riesgos, como cualquier acto quirúrgico, es crucial que las practiquen cirujanos expertos.

 

Las mujeres recurren a este tipo de intervención no sólo por motivos funcionales (para evitar molestias más o menos intensas durante las relaciones sexuales) sino también por higiene o descontento con la apariencia de sus genitales.

Un motivo de queja habitual, a este respecto, es que los labios menores sobrepasan a los mayores. “El motivo de intervención más habitual en mujeres es el tamaño de los labios menores y el de los hombres el del pene”.

 Estas situaciones se traducen en un golpe a su autoestima, acompañada de vergüenza en los encuentros sexuales con su pareja.

 

En el caso de los hombres pesa el estigma de hace décadas según el cual el tamaño es importante. La queja habitual entre el colectivo masculino insatisfecho con su pene es que no tiene la longitud adecuada y que su diámetro es estrecho. Esto se debe, en parte, porque sociedad actual es muy exigente, y tanto los anuncios como las conversaciones en círculos de mistades suelen recordarlo. Esto hace que cualquier persona susceptible llegue a pensar que su tamaño es inferior a la media cuando, posiblemente, se halla dentro de la normalidad. Muchas veces estos hombres están casados e, incluso, han tenido hijos.

 

El complejo, como ocurre con las mujeres, no les sobreviene con su pareja sino al desvestirse en un gimnasio. Actualmente, se considera que un tamaño de pene normal se sitúa en torno a los 8 u 8,5 centímetros en situación de flaccidez y entre los 13 y 14 centímetros durante la erección.

Las operaciones más frecuentes de los genitales femeninos son la corrección estética del Monte de Venus, del clítoris (clitoroplastia) y, sobre todo, de los labios genitales (labioplastia) para que los mayores oculten a los menores, imitando la zona genital de una adolescente.

 

¿Por qué? Porque en el 80% de los casos, las mujeres buscan rejuvenecer el aspecto de sus genitales y recobrar el aspecto del área genital de una adolescente. Con la misma intención de darle un aspecto más juvenil en esa zona íntima, también piden el trasplante de vello en la zona púbica. La cirugía genital femenina se suele realizar aplicando anestesia local y sedación. Una opción para agrandar el tamaño del pene consiste en la sección del ligamento suspensorio que lo sujeta al pubis, o mejor aún, el injerto graso con factores de crecimiento.

 

En los hombres, además de las intervenciones para agrandar el pene (faloplastias) y el rejuvenecimiento escrotal y el implante de prótesis de Testículos, también se corrigen las secuelas de fimosis o de frenillo corto.