Lipoescultura

lipoescultura chajchir

Desde la más lejana antigüedad, las mujeres han soñado con un cuerpo delgado y una silueta esbelta. Es una distorsión de la historia creer que la obesidad o el aumento exagerado de la silueta pueden ser un canon de belleza. Nada más lejos de la realidad.
El cuerpo está formado de grasa, tejido magro (músculos y órganos), huesos, agua y otras sustancias. La cantidad y la distribución de estos materiales le dan al cuerpo un contorno “característico” en las diferentes edades. Por ejemplo, la forma del cuerpo de un niño es diferente de la del adulto y la forma del cuerpo de un adulto joven, es diferente al contorno corporal de una persona de edad avanzada.
La distribución de la grasa corporal está determinada por tres factores:

1.- Predisposición genética
2.- Efectos del ambiente
3.- Envejecimiento.

PREDISPOSICIÓN GENÉTICA
La predisposición genética del individuo es de lo más característica, ya que ciertas deformidades localizadas no pueden corregirse sin cirugía. Un ejemplo de esto es la acumulación de grasa a nivel de las caderas, la cual no puede ser corregida con ninguna dieta ni ejercicios y que inclusive está presente en pacientes delgados.

EFECTOS DEL AMBIENTE
Las características de la forma corporal derivadas del ambiente que son determinadas por la dieta y el ejercicio, constituyen los aspectos controlables de las proporciones de la figura de una persona, dentro de un patrón genético. En los países que no son del Tercer Mundo, la obesidad se ha convertido en una entidad patológica importante. La dieta y el ejercicio han dado nuevo impulso a las técnicas de modelado corporal, mediante la reducción de piel y grasa, o de alguno de ellos.

ENVEJECIMIENTO
Los efectos naturales del envejecimiento y la predisposición genética imponen cambios en el volumen localizado de grasa y el exceso de piel en diversas formas, a saber:
Redistribución de la grasa, pérdida de masa muscular, que en muchos individuos es reemplazada por tejido graso y pérdida de la elasticidad de la piel.
Existe la teoría de que desde la infancia, el tejido graso se desarrolla principalmente por aumento en el número de de células adiposas. En cierto momento predeterminado, por lo general hacia la pubertad, la cantidad de células de grasa se estabiliza y desde este momento, el aumento del tejido adiposo se produce por aumento del tamaño de las células grasas y no por aumento en su cantidad.
La liposucción o lipoescultura es la aspiración quirúrgica de la grasa ubicada por debajo de la superficie de la piel. Durante los últimos años, la liposucción ha sido el procedimiento quirúrgico más popular.

Aunque la edad constituye un factor muy importante para definir quien es el candidato ideal para someterse a una lipoescultura, las condiciones generales del organismo son aún más importantes. Los candidatos ideales son aquellos quienes han hecho dietas y/o ejercicios pero mantienen depósitos inestéticos de grasa corporal. Los pacientes con sobrepeso, pueden beneficiarse con este procedimiento, que aunque no representa un método para perder peso, ofrece buenos resultados. Sin embargo lo ideal es que la persona tenga un peso cercano a lo normal. No existen límites absolutos de edad para someterse a la liposucción.

ANESTESIA
El tipo de anestesia dependerá de la evaluación del paciente por parte del cirujano (esto incluye, la contextura del paciente, la cantidad de grasa a ser removida, las condiciones generales y el tipo de técnica quirúrgica). De acuerdo a estos parámetros la anestesia puede ser, general, local o por sedación endovenosa.

PROCEDIMIENTO
La liposucción generalmente toma de 1 a 2 horas, sin embargo el tiempo puede variar de 30 minutos a varias horas, dependiendo del área tratada y de la cantidad de grasa que será succionada. La intervención comienza cuando el cirujano realiza una muy pequeña incisión, lo suficientemente amplia para permitir la introducción del tubo de succión o cánula. El extremo posterior de la cánula está conectado a una máquina succionadora.
Desde hace varios años, se utiliza la llamada Técnica Tumescente, que consiste en inyectar soluciones salinas con lidocaína y adrenalina a nivel del tejido graso ubicado por debajo de la piel. La infiltración de esta mezcla antes de iniciar el procedimiento de succión permite entumecer los tejidos y contraer los vasos sanguíneos, reduciendo así el sangrado, el traumatismo de los tejidos y a inflamación, además de eliminar el dolor.
Prácticamente todas las áreas del cuerpo pueden ser tratadas con liposucción (papada, nuca, mejillas, brazos, abdomen, muslos, glúteos, caderas, y rodillas).

DESPUÉS DE LA CIRUGÍA
Después de la cirugía, puede haber drenaje de líquido por las heridas más declives durante dos a tres días. Una faja elástica deberá utilizarse por varias semanas desde el mismo momento de terminada la intervención.
No espere ver resultados inmediatos después de la operación. Las áreas tratadas estarán inflamadas y usted puede sentir una sensación de quemadura. El dolor es controlado con analgésicos comunes. Los antibióticos serán indicados para prevenir la infección.

SU NUEVA IMAGEN
La liposucción es definitivamente una técnica altamente efectiva que le puede brindar a usted un nuevo contorno corporal con escasas cicatrices. Los resultados pueden ser permanentes, dependiendo de sus hábitos dietéticos y de ejercicios. Sin embargo, si usted gana peso nuevamente, lo más probable es que sea en forma uniforme y no en áreas localizadas.
En los últimos años, miles de mujeres y hombres se han beneficiado con este fabuloso procedimiento quirúrgico. Un cuerpo delgado y saludable, le darán a usted más confianza en usted y mayor seguridad en el trato con los demás.